Y ahora Bowie, ya nadie puede sorprendernos

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Haciendo el amor con su propio ego, Ziggy se aspiró su propio cerebro,
como el mesías de los leprosos.
Cuando los chicos mataron a ese hombre,
tuve que romper con la banda.

Ziggy tocaba la guitarra.

El camaleónThe Next Day del Camaleón deslumbrará en otro nivel, a dónde solo pueden ir los seres únicos y excepcionales, como el. Al menos en esta vida, nos sorprendió por última vez (¿quién sabía que luchaba contra un cáncer desde hacía 18 meses?).

Hoy se fue David Bowie. El viernes pasado, 8 de Enero, cumplía 69 años y publicaba su 25º álbum: Blackstar. Y, a muchos de nosotros, la estrella negra se nos presentó este lunes, que apareció con cara gris y triste. Llorando.

No eran simples gotas de lluvia. Realmente eran lágrimas de pena y desazón. Otro grande nos deja y este, de una especie imposible de reemplazar.

El vídeo continúa con la desasosegante imaginería que Bowie utilizó para el vídeo del tema que da título al disco, con la estrella en pose desquiciada, con los ojos vendados y en un entorno de convulsiones y tics. Un manicomio que hace referencia al caos del que habla la letra del tema, levemente inspirado en la película ‘El hombre que vino de las estrellas’, que Bowie protagonizó en 1976 (la portada de su álbum ‘Low’ es precisamente un fotograma de la misma) y que sirve como punto de partida para el musical que, con el mismo nombre de ‘Lazarus’ ha diseñado para el off-Broadway y que está protagonizado por Michael C. Hall (‘Dexter’).

Este comentario lo víDavid Bowie sigue chiflándonos con Lazarus el mismo viernes y era en gran medida, la sensación que causóBlackstar: Possible Occult Interpretations en muchísima gente: un álbum con una “atmósfera oscura”, lleno de canciones con letras que parecían llamar al abatimiento y la desazón (ya lo dije). Hoy, justo después de conocerse la noticia, todos parecían entender las razones.

David Robert JonesDavid Bowie en Wikipedia, compartía fecha de nacimiento con otro grande donde los haya: Elvis. Pero, a diferencia de este, nadie se atrevió jamás a imitarlo. Nadie se atrevió siquiera a intentarlo. Y muy difícilmente, alguien sea capaz de intentarlo.

Ziggy Stardust es inimitable. Irreemplazable. Por eso, yo también sentí ganas de llover.

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